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El feminismo en todos lados: 5 mexicanas poderosas que trabajan con perspectiva de género


Otro #8M llegó y nuevamente la rabia y la sororidad nos hacen salir a marchar y gritar. Pero esta lucha no se hace sólo un día; se trata de una enorme chamba diaria en diferentes espacios. Por eso, hoy hablamos sobre algunas feministas mexicanas que desde su trinchera siguen abriendo camino para el resto de nosotras.

Cada una de ellas trabaja en espacios tan diversos como necesarios, y todas se han enfrentado al machismo y a situaciones que las llevaron a abrazar el feminismo y a trabajar en sus respectivas áreas con perspectiva de género.

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Quizás nunca fue su idea convertirse en activistas, pero sus caminos las han llevado a serlo. Te contamos más de ellas.

“Todos los días me esfuerzo para que mis explicaciones médicas sean libres de culpa, de maltrato”: Yoalli Palma

Ginecobstetra

Parece una ironía muy cruel, pero encontrar a una ginecóloga u obstetra —especialistas cuya vida es trabajar con y para mujeres—, que trate a sus pacientes con perspectiva de género es como hallar una joya rara. La atención médica libre de violencia contra la mujer es más común de lo que nos gusta aceptar.

Yoalli Palma lo sabe. Ella misma, como médica y también como paciente, la ha vivido.

Estudiar Medicina fue enfrentarse a un entorno hostil y machista, atestiguó el maltrato hacia muchas mujeres “a veces era tan cotidiano que con dificultad lo alcanzabas a distinguir”, dice.

Desenvolverte todos los días en ese ambiente suele ser desesperanzador”, explica la especialista en medicina materno-fetal.

Por eso decidió que su trato hacia las mujeres sería con perspectiva de género y, en el camino, poco a poco se ha encontrado con otras personas que comparten el mismo objetivo.

“Encontrar colegas de otras especialidades que comparten el respeto hacia las mujeres me genera tranquilidad de que, con el tiempo, este tipo de gente sea la norma y no la excepción”.

Y ese cambio en el trato a las pacientes tiene un efecto hondo. Para muchas mujeres encontrarse con una médica que las escuche y les explique con calma y claridad es que “la consulta ginecológica deje de ser un martirio para convertirse en un autocuidado consciente y sin miedo”.

Acudir a un espacio seguro para practicarse un aborto, hablar sobre VPH u otras ITS sin terror, ver por primera vez y con mucha sorpresa el cuello uterino o escuchar el corazón de un bebé latir por primera vez, son algunas de las experiencias que Yoalli vive en su consultorio.

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“Yo también fui paciente, también me sentí juzgada, así que todos los días me esfuerzo para que mis explicaciones médicas sean libres de culpa, de maltrato y lo más claras posibles para que las decisiones que se tomen sean libres de miedo y llenas de consciencia”.

yoalli palma ginecologa feminista

Ilustración: Andrea Paredes @driu.paredes | Daniela Díaz @_danichi

“La transfobia es un asunto colectivo, comunitario y político”: Jessica Marjane

Abogada y activista

Jessica Marjane tiene 29 años y es descendiente de la comunidad hñahñu (otomí) en Hidalgo. Cuenta que la desigualdad, la discriminación y la exclusión la llevaron a estudiar Derecho, pero también a volverse activista.

Por ello, en 2014 fundó la Red de Juventudes Trans en México, que se dedica a tejer redes afectivas, construir procesos de educación para la paz y a la defensa de derechos humanos.

El feminismo llegó a su vida gracias a la psiquiatría, pues explica que “históricamente las personas trans hemos sido patologizadas, sometidas a que nuestra identidad sea acreditada por autoridades médicas, psiquiátricas y psicológicas”.

Considera que eso se relaciona mucho a cómo las mujeres en general hemos sido tratadas y mal diagnosticadas a través de la historia. Por esto, cree que la lucha de las mujeres trans, las mujeres cis y de toda la diversidad de mujeres está muy ligada.

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Sin embargo, Jessica está consciente de que no todas lo ven así, sobre todo al hablar de mujeres trans.

Para ella, los discursos de odio detrás de las transexcluyentes “atentan contra el libre desarrollo de la personalidad y orillan a la clandestinidad, al silencio, regresan al clóset a las personas, y difunden pánicos morales que están basados en prejuicios”.

Y hace una reflexión sobre el movimiento: los feminismos, explica, también sirven como una herramienta analítica, teórica y de acción política para repensar el sistema patriarcal, pues “estamos sometidas a violencias que nos atraviesan”.

Además, dice, también ayudan a hacer una autocrítica de la cotidianidad y a reflexionar sobre que “la redistribución de tareas es política, que la responsabilidad sobre mi cuerpo es una forma que el Estado debe garantizar a través de distintas vías, que caminar segura en este país es político”.

También hace un llamado a las mujeres que no toman un posicionamiento y permanecen “neutrales”, pues considera que no es suficiente decir “yo no discrimino”. Es importante “intervenir y darse cuenta que la transfobia es un asunto colectivo, comunitario y político”.

Concluye que el feminismo todavía no es una historia escrita en su totalidad, “es una historia que seguimos escribiendo” y considera que no hay que perder la brújula de la memoria histórica del movimiento.

jessica marjane activista y abogada red de juventudes trans

Ilustración: Andrea Paredes @driu.paredes | Daniela Díaz @_danichi

“El feminismo le puede ayudar a todas las personas porque se enfoca en eliminar las desigualdades”: Bianca Pérez

Psicóloga

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Bianca Pérez es de la Ciudad de México y tiene 34 años. Se dedica a la psicoterapia feminista y en 2018 fundó SORECE: Asociación de Psicólogas Feministas, organización que trabaja todas las áreas de la psicoterapia con perspectiva de género.

Su acercamiento al feminismo se dio cuando le diagnosticaron cáncer y durante una de sus peores etapas conoció a Audre Lorde -feminista negra, lesbiana y poeta- y su libro Los diarios del cáncer, en el que explica cómo transformar el dolor en algo que sirva a las demás personas.

Así descubrió esa perspectiva feminista aplicada a la psicoterapia y se dio cuenta de toda su utilidad.

“El feminismo ha estudiado la violencia hacia las mujeres, pero también cómo procesamos las emociones, cómo nos podemos unir y crear alianzas a través de la sororidad, así que hay muchísimos recursos que no conocemos, pero que pueden ayudar a todas las mujeres”, explica

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La psicología, explica Bianca, como otras disciplinas, tiene una deuda histórica con las mujeres, pues se empleó desde sus orígenes para patologizar todo lo femenino. “A lo largo de la historia hemos sido sobremedicadas y revictimizadas”.

Así fue como nació SORECE, pues al dar consultas privadas se dio cuenta del enorme número de mujeres que ya habían pasado por procesos terapéuticos, pero en ellos habían salido lastimadas al ponerles etiquetas como “locas” o “intensas” y al decirles que todo lo que les pasaba era su culpa.

Bianca confía en la psicoterapia feminista no solo para contrarrestar la sobremedicalización, sino también para ayudar a la “eliminación de estigmas y las culpas que se nos han echado a las mujeres en relación a nuestras emociones”.

“El feminismo es para todo el mundo: le puede ayudar a todas las personas porque se enfoca en eliminar las desigualdades. Entonces, creo que debemos tomar más conciencia de que el discurso (feminista) nos puede ayudar o que puede ayudar a construir un mundo mejor para todas las personas”.

bianca perez psicologa sorece

Ilustración: Andrea Paredes @driu.paredes | Daniela Díaz @_danichi

“Como creativxs, sí está en nosotres la representación, lo que queremos como sociedad igualitaria”: Regina Blandón

Actriz y cantante

El #8M de 2020 fue decisivo para Regina Blandón: ver a tantas personas marchar, gritar, cantar, exigir justicia y hacerse compañía la hizo sentirse segura de que “si extiendo la mano, hay alguien que me va a cachar”.

“Fue muy poderoso, lo recuerdo y se me pone la piel chinita”, dice la actriz y cantante para quien ese 8 de marzo fue un parteaguas. “A partir de ahí me he dado cuenta que está bien preguntar y no saber, el chiste es movernos hacia adelante y decir: ‘quiero saber, quiero aprender y quiero ser parte de esta manada de la forma más activa que pueda’”.

En los últimos años, además de seguir en su chamba en teatro, cine y televisión, Regina se ha dedicado a estudiar e informarse sobre feminismo, comunidad e inclusión.

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Por eso, sus redes se han convertido en un espacio seguro para todas y todes, en las que se puede dialogar y también ¿por qué no? poner en su lugar a uno que otro.

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“No tengo la verdad absoluta, me falta muchísimo por aprender, pero me estoy preguntando y cuestionando las cosas y es un trabajo en proceso”, dice y asegura que, desde sus espacios procura compartir información que ayude a que “más gente se acerque y se haga las preguntas correctas”.

Esto, tanto en redes sociales como en su día a día ha resultado un trabajo constante e intenso.

“Considero importantísimo asumir el feminismo y trabajar con perspectiva de género en el cine, la tele, el teatro, donde sea. Llevábamos muchos años dormidos, sin darnos cuenta que hay muchas cosas de las que tenemos que hablar, de las que no está chido reírse, burlarse ni hacer menos al que está oprimido”, dice.

Desde su lugar, como una persona que comenzó a cuestionarse a sí misma y su entorno hace unos años, explica que “como creatives, como contadores de historias, de cierta forma sí tenemos la responsabilidad de ir cambiando esto desde nuestra trinchera, paso a pasito.  Sí está en nosotres la representación de lo que queremos como sociedad igualitaria y equitativa”.

regina blandon feminista

Ilustración: Andrea Paredes @driu.paredes | Daniela Díaz @_danichi

“Las feminista chingonas, guerreras y fuertes me dan muchísima esperanza y valentía”: Hellen G

AKA La Reinota

Las marchas del #8M nos han regalado momentos de catarsis, sororidad, reflexión, admiración. En 2021, Hellen G nos regaló todo eso.

La escena está ya en el imaginario colectivo del feminismo: la policía de CDMX lanzó bombas de humo, Hellen tomó una y corrió a toda velocidad para devolverla. Los gritos de emoción, sorpresa y euforia resonaron en todo el Zócalo.

Desde entonces, la vida de La Reinota, como la internet la bautizó, ha cambiado. “Me ha generado más conciencia de ser responsable con las cosas que publico, lo que comentó, las personas que sigo, las personas de quienes me rodeo. Trato de informar”, dice en entrevista.

La atención en redes tiene sus pros y sus contras y puede ser complicada. Sin embargo, en el camino se ha encontrado con más mujeres y personas no binaries “y a todo un espectro bonito de feministas chingonas, guerreras y fuertes. La verdad es que me dan muchísima esperanza y valentía”.

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En el último año, relata, el llenarse del cariño de más mujeres la ha hecho tratarse a sí misma con más compasión y amabilidad. “Es algo que nunca había experimentado: poder sentirme vulnerable y resiliente. Lo que pase, saber que a un lado de mí, atrás o enfrente, estoy rodeada de morras que me van a ayudar y escuchar”.

Hellen, quien tras el incidente ganó miles de seguidoras en sus redes sociales en muy poquito tiempo, no se considera creadora de contenido, pero sabe que en el mundo de las redes se requiere trabajar con perspectiva de género.

“Sobre todo, es bastante importante mantener información constante, congruente y reflexiva para las demás personas. A veces hay personas que no consideran que un tuit, un reel o una historia puede llegar a cambiar la perspectiva que alguien más tiene sobre un tema, así que qué mejor que desde una pequeña publicación tratar de hacer un cambio y continuar con un modelo de empatía, con una visión que sume a la lucha y a la causa de las mujeres”.

Hellen G La Reinota

Ilustración: Andrea Paredes @driu.paredes | Daniela Díaz @_danichi



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