<
>

Tick Tick… boom El final explicado

Tick Tick... boom El final explicado
Tick Tick… boom El final explicado

El director Lin-Manuel Miranda sabe cómo crear magia a partir de lo mundano, como una agitada cafetería dominical que se transforma libremente en un escenario improvisado en la película de comedia musical “Tick, Tick… ¡Boom!”. Es una rara comedia que te inspira tanto como te hace llorar. Basada en un guión de Steven Levenson y tomada del monólogo rockero semiautobiográfico homónimo del dramaturgo vanguardista Jonathan Larson, la película ofrece una oportuna retrospectiva de la vida y los tiempos del artista.

“Todo lo que vas a ver es cierto, excepto las partes que Jonathan se ha inventado”, aclara una voz en off. Con este reconocimiento, deberías prepararte para un animado viaje de forma libre con un agujero en forma de corazón en el medio. Si está ocupado recordando los últimos momentos de la película, reflexionemos sobre el final.

EXPLICACION DEL FINAL Tick Tick… Boom Sinopsis de la trama


La película sigue una representación del musical titular, que narra la lucha artística de Jonathan durante la producción de su anterior musical. El 26 de enero de 1990, cuando cumple 30 años, el aspirante a dramaturgo Jonathan se ve consumido por el pavor de la existencia en su apartamento del SoHo. Tras ocho años de trabajo incesante, se esfuerza por terminar su ópera musical de rock “Superbia” mientras trabaja de día en una cafetería.

Aunque está perpetuamente arruinado, Jonathan se las arregla con un poco de ayuda de sus amigos. Su mejor amigo, Michael, ha cambiado la lucha de una carrera de actor por un lucrativo trabajo en una empresa de publicidad. El interés amoroso de Jonathan y la bailarina de danza moderna Susan están ansiosos por encontrar estabilidad en la vida. Sin conocer a nadie, se mudó al SoHo, estaba asombrando a los críticos a diario, pero tuvo un accidente durante un ensayo de vestuario.

Ahora, con su carrera de bailarina agotada, Susan está pensando en mudarse a Berkshires para conseguir un trabajo permanente como profesora de danza. Quiere que Jon se mude con ella, pero éste no quiere estar atado. Además, como le recuerda su mentor Ira Weitzman (director de teatro musical en Playwrights of Horizons), aún no ha terminado la última canción de “Superbia”. Con el telón de fondo de la epidemia de sida y los dogmas sociales que la acompañan, Jonathan hace malabarismos con el amor, la amistad, la carrera (o la falta de ella), la existencia y todo lo demás.

DEBES LEER:   ¿Quién es Jeff Johnson? Tiger King murió a la edad de 58 años
Tick Tick... boom El final explicado
Tick Tick… boom El final explicado

Tick Tick… Boom Final: ¿Es Superbia un éxito?


Superbia” lleva ocho años siendo la obra maestra de Jon, pero nadie cree que tenga potencial artístico, con la única excepción del maestro musical Stephen Sondheim. Llegamos a saber que el drama está ambientado en un futuro distópico en un planeta envenenado en el que los seres humanos se pasan el día mirando las pantallas de sus transmisores de medios de comunicación, observando a las élites de nicho que filman sus vidas como si fueran programas de televisión. Suena bastante familiar, ¿verdad?

Sin embargo, todo en la vida de Jon parece irse al garete antes de que pueda ver el lado bueno. En ausencia de la agente de celebridades Rosa, Jonathan envía las invitaciones personalmente. Necesita dos músicos para el taller, mientras que Ira sólo puede permitirse uno. Jon vende su preciada colección de discos por 50 dólares y asiste al grupo de apoyo en la oficina de Michael por 75 más.

En el grupo de apoyo, Jon se roba el protagonismo hasta que el anfitrión da a los asistentes la tarea de nombrar un producto químico sustitutivo de la grasa que provoca la caída total del cabello. La gente juega con “Aceite” y “Libre” hasta que a Jon se le ocurre un nombre divertidísimo (pero un poco ofensivo): “Chubstitute”. Tras el percance, él y Michael tienen una pelea. Michael se alegra de tener un coche y estabilidad en la vida cuando sus amigos se están muriendo, aunque Jon piensa que los publicistas manipulan a la gente para que compren cosas que no necesitan.

Michael piensa que el arte no va a salvar la selva, y la distopía de la “Superbia” de Jon parece demasiado real en este punto. Jon lucha con el bloqueo del escritor, aún encontrando palabras para la canción de Elizabeth. Pero cuando recibe la llamada de Rosa Stevens antes del día del taller, las cosas empiezan a parecer esperanzadoras de nuevo. Rosa le asegura a Jon que ha enviado invitaciones a todos los grandes nombres de la industria.

DEBES LEER:   ACTORES, CAST, ELENCO, REPARTO DE El Chico que Salvó la Navidad o A Boy Called Christmas Pelicula de Netflix 2021

Animado por la noticia, limpia el desorden de su habitación, lava los platos y vacía la caja de arena de su gato. Después de poner en orden su apartamento, Jonathan se sienta frente a su Macintosh y, en el momento justo, se corta la electricidad. Sorprendido y enfurecido, Jonathan llama a la oficina de electricidad, pero no pueden hacer mucho por el momento. Ante este repentino contratiempo, a Jonathan le entran ganas de ir a nadar. Y allí, mientras sus músculos sienten el peso palpable del agua, Jonathan encuentra la inspiración para su canción inacabada.

La escribe en un pliego, y Karessa la canta con urgencia, emoción y dicción, seduciendo a los críticos y productores. Así que, sí, Jonathan termina la canción, pero aunque a los productores les encanta la presentación, piensan que es demasiado artística para Broadway (con la única excepción de Sondheim, que sigue siendo un ferviente creyente en el talento de Jon). Por lo tanto, aunque “Superbia” es un éxito de producción, no causa mucho revuelo en los medios de comunicación.

¿Michael está vivo o muerto? FINAL EXPLICADO DE Tick Tick… boom


Después de que Michael abandone el apartamento, una noche, Jonathan escucha al senador Jesse Helms de Carolina del Norte hablando en la televisión. Éste sugiere que los “homosexuales” y los drogadictos son los responsables de la propagación del SIDA. Por otra parte, el amigo de Jonathan, Freddy, lucha contra el SIDA en el hospital. Sin embargo, mejora y el hospital le da el alta. Pero en un momento crucial de la película, Jonathan recibe otra noticia impactante.

Tras recibir la escasa respuesta de ‘Superbia’, un frustrado Jon acude a su querido amigo Michael para pedirle un trabajo. Sin embargo, la vida de Michael no es tan perfecta como Jon cree: Michael es seropositivo. Devastado, Jon baja del ascensor y sale a Central Park. En una secuencia onírica, las teclas de su piano lloran al unísono en una noche empapada de lluvia. El jefe comprende que puede estar equivocado como la lluvia. Al darse cuenta, Jon vuelve a su lugar de trabajo habitual, la cafetería, para celebrar su 30º cumpleaños.

DEBES LEER:   VENTA DE LA PUESTA DE SOL: ¿QUÉ PASÓ CON LOS PADRES DE CHRISHELL STAUSE?

Susan se encuentra con él a la salida del café, y resulta que tiene un regalo para él: un diario musical para la próxima obra maestra de Jon. Mientras conocemos el destino de Jon, el personaje de Michael desaparece de la pantalla. Percibimos los recuerdos de Jon sobre Michael en un montaje de cinta VHS, pero el público se pregunta si Michael está vivo o muerto. La historia nos dice que la ciudad de Nueva York fue una de las más afectadas por la epidemia de sida de los años ochenta.

Además, la comunidad LGBTQA+ quedó devastada, y en especial la comunidad gay, aunque es falso que la epidemia estuviera contenida en una orientación sexual específica. La comunidad formó organizaciones de defensa como “Gay Men’s Health Crisis” (GMHC) que trabajaron activamente en programas de asesoramiento y concienciación comunitarios para eliminar el dogma asociado a la enfermedad. Sin embargo, la enfermedad mortal no tiene cura conocida ni siquiera en 2021. Al darse cuenta, parece que Michael se une a la lista de mártires reclamados por el sida.

¿Qué pasa con el verdadero Jonathan? EL FINAL Tick Tick… boom


El montaje final nos muestra una visión del verdadero Jonathan. En un epílogo, la voz en off de Susan nos cuenta que ‘Tick, tick… ¡Boom!’ sería el segundo musical escénico de Jonathan después de ‘Superbia’. Después de eso, empezó a trabajar en otro musical llamado ‘Rent’, que estuvo en cartelera durante 12 años. El drama revolucionó el medio del musical de Broadway, ya que alteró el ritmo, el compás y la visión del género.

Sin embargo, Jonathan no tuvo la suerte de ver la primera representación pública de “Rent”. Murió la noche anterior, a causa de un repentino aneurisma aórtico (una protuberancia en la arteria que lleva la sangre del corazón al pecho), a la madura edad de 35 años. Sin embargo, su espíritu imperecedero resuena en el exceso de celebración de la película.

Etiquetas

Siguiente

Deja tu comentario